El TIN es el tipo de interés que pactas con la entidad, y la TAE refleja lo que te cuesta de verdad el préstamo en un año, porque también tiene en cuenta las comisiones obligatorias y la frecuencia de los pagos. Por eso, para comparar dos préstamos con el mismo plazo, lo más fiable es mirar primero la TAE. Con el TIN sabes cuánto interés se aplica a tu deuda, pero no cuánto pagarás en total.
Parece un detalle técnico, pero una oferta con un TIN más bajo puede acabar siendo la más cara. Vamos a verlo con números sencillos.
Qué es el TIN
TIN significa tipo de interés nominal. Es el porcentaje que la entidad aplica sobre el dinero que aún debes y sirve para calcular la parte de intereses de cada cuota. Si tienes un préstamo al 8 % de TIN y pagas cada mes, el interés mensual es del 8 % dividido entre 12, es decir, alrededor del 0,67 %.
Lo que no incluye el TIN son las comisiones ni otros gastos que tengas que asumir para conseguir el préstamo. Por eso es un dato incompleto si lo miras solo.
Qué es la TAE
TAE significa tasa anual equivalente. Traduce el coste del préstamo a un único porcentaje anual y tiene en cuenta tres cosas: el TIN, la frecuencia de los pagos y los gastos obligatorios, como una comisión de apertura. Al expresar todas las ofertas en la misma medida, permite compararlas.
En España, la normativa de crédito al consumo obliga a informar de la TAE en la publicidad con datos de coste y en la información previa al contrato, así que deberías encontrarla siempre. Si solo ves una cuota muy visible y la TAE aparece en letra pequeña, búscala antes de seguir leyendo.
Ejemplo: dos préstamos de 5.000 € a tres años
Imagina que necesitas 5.000 € y te ofrecen estas dos opciones, ambas a 36 meses. Las cifras son un ejemplo inventado para ilustrar el cálculo, no ofertas reales:
- Oferta A: TIN del 8 %, sin comisiones. Cuota de 156,68 € al mes. Pagas 5.640,55 € en total. TAE aproximada: 8,3 %.
- Oferta B: TIN del 7 %, con un 3 % de comisión de apertura (150 €). Cuota de 154,39 € al mes. Pagas 5.707,88 € en total, comisión incluida. TAE aproximada: 9,5 %.
La oferta B tiene un TIN más bajo y una cuota 2,29 € menor cada mes, de modo que a primera vista parece mejor. Sin embargo, cuesta unos 67 € más que la oferta A. La TAE lo deja claro desde el principio: 9,5 % frente a 8,3 %.
Cómo comparar préstamos paso a paso
- Pide las ofertas con el mismo importe y plazo. Si cambias uno de los dos, la comparación deja de ser justa.
- Apunta la TAE de cada una. Sirve para hacer un primer filtro rápido.
- Anota el importe total a pagar. Es la cifra más fácil de entender: lo que devolverás menos lo que recibes es lo que te cuesta el dinero.
- Revisa las condiciones vinculadas. Pregunta si el tipo depende de domiciliar la nómina, contratar un seguro o tener una tarjeta, y qué pasa si dejas de cumplirlo.
- Comprueba las comisiones futuras. Mira cuánto cuesta amortizar antes de tiempo y qué se cobra si te retrasas en un pago, porque eso no suele reflejarse en la TAE.
- Calcula si la cuota cabe en tu presupuesto. Hazlo con margen para un mes malo, no con el mes en el que todo sale bien.
Errores habituales al mirar la TAE y el TIN
- Fijarse solo en la cuota. Alargar el plazo baja la cuota, pero casi siempre sube el coste total. Con frecuencia, una cuota cómoda esconde más meses pagando intereses.
- Comparar la TAE de plazos muy distintos. Un préstamo a dos años y otro a seis pueden tener una TAE parecida y un coste total muy diferente. Mira siempre ambos datos.
- Olvidar los productos vinculados. Si te bonifican el tipo a cambio de contratar un seguro, suma lo que pagarías por él para saber si la rebaja compensa.
- Creer que «0 % TIN» significa gratis. Puede haber comisiones de apertura o de gestión. Si existen, la TAE será superior a cero y te lo indicará.
Antes de firmar
Pide la información normalizada europea, el documento que la entidad debe facilitarte antes de contratar un crédito al consumo, y léela con calma. Recoge la TAE, el importe total y las condiciones principales con el mismo formato en todas las entidades, algo que facilita mucho poner dos ofertas una al lado de la otra. Además, en los créditos al consumo tienes en general un plazo de 14 días naturales para desistir tras firmar, aunque conviene confirmar en el contrato cómo ejercerlo y qué tendrías que devolver.
Si estás comparando préstamos para reunificar lo que debes, primero merece la pena ordenar tus deudas actuales: en nuestra guía sobre el método de la bola de nieve y el de la avalancha tienes dos formas de hacerlo. Y si parte de esa deuda está en la tarjeta, revisa también los errores más caros con la tarjeta de crédito, porque el pago aplazado suele tener una TAE que conviene conocer bien.
Contenido informativo, no es asesoramiento financiero personalizado.




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