Ahorrar agua es bueno para el planeta y para el bolsillo: además del agua, muchas veces también ahorras la energía que usas para calentarla.
En el baño
- Ducha en lugar de baño. Una ducha corta gasta mucha menos agua que llenar la bañera.
- Instala un cabezal de ducha eficiente o un aireador. Son baratos y reducen el caudal sin que lo notes demasiado.
- Cierra el grifo mientras te cepillas los dientes o te enjabonas.
- Cisterna de doble descarga. Si la tuya no lo es, una botella llena de agua dentro del tanque reduce el volumen de cada descarga.
- Revisa las fugas. Un grifo que gotea o una cisterna que pierde agua pueden desperdiciar muchísimos litros al año.
En la cocina
- Usa el lavavajillas lleno en vez de fregar a mano con el grifo abierto.
- Lava frutas y verduras en un barreño, no bajo el chorro.
- Reutiliza el agua de cocer verduras (ya fría) para regar las plantas.
Lavadora y jardín
- Lavadora siempre llena y en programas eco.
- Riega a primera hora o al anochecer, cuando se evapora menos agua.
Un buen truco para medir tu progreso: apunta la lectura del contador un día y compárala con la del mismo día del mes siguiente.

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